





Insuperable diversidad biológica y cultural
Creado en noviembre del 2004, el Parque Nacional Alto Purús con 2.5 millones de hectáreas el es parque nacional más grande del Perú y componente central del corredor más largo de áreas estrictamente protegidas en toda la cuenca amazónica, un área equivalente al tamaño de Costa Rica. Ubicada en la esquina sureste del país en la frontera con Brasil, el parque y alrededores albergan numerosas especies de plantas y animales amenazados, tal como el águila arpía (Harpia harpyja), el perro de selva de orejas cortas (Atelocynus microtis), y el lobo de río o nutria gigante (Pteronura brasiliensis). Presenta el record en diversidad de mamíferos, con 194 especies registradas, así como más de 150 especies de aves. Adicionalmente a ser uno de los más importantes y mejor conservados refugios de especies endémicas y amenazadas en la Amazonía, el área presenta gran diversidad cultural. Alrededor de 3 mil personas representantes de distintos grupos indígenas viven en comunidades asentadas a lo largo de los ríos alrededor del parque. Lo más notable, el parque alberga a grupos indígenas no contactados, cazadores y recolectores nómades, únicos en su género.
La región alberga también la más grande dotación de caoba (Swietenia macrophylla) que aún queda en la Amazonía del Perú, una especie maderable extremadamente rara y la más valiosa del mundo. Como resultado, en años recientes el parque y sus alrededores cayeron bajo el asedio de madereros ilegales. La extracción forestal va en detrimento del ecosistema del Alto Purús, explota a las comunidades indígenas locales, y es una amenaza directa a la sobre vivencia de los grupos no contactados.
¿Una de las más grandes áreas silvestres del mundo o un parque sobre el papel?

El río Alto Purús
A inicios del 2007, Río Redondo completó una investigación sobre el estado de conservación del Alto Purús. Conllevó visitas de campo a lugares de extracción forestal y áreas de interés a lo largo de seis ríos que constituyen los principales accesos al parque. Los resultados obtenidos se detallan en el reporte “La carrera por los últimos árboles de caoba: Extracción ilegal y el Parque Nacional Alto Purús”, disponible en la web. Los principales resultados incluyen:
El número de conflictos violentos entre madereros y miembros de grupos no contactados ha incrementado dramáticamente en los últimos años, resultando en muertes de ambos lados.
Las rutas de ingreso al parque y sus límuites no cuentan con un control o vigilancia efectivos.
Caoba proveniente del parque es lavada fácilmente a través de las concesiones madereras adyacentes, que carecen de monitoreo y control.
Las comunidades indígenas locales son incapaces de defenderse por sí mismas de madereros inescrupulosos que apuntan a sus terrenos comunales y al parque.
Una propuesta actualmente tomada en cuenta por el Gobierno Peruano de construir una carretera por el corazón del parque, brindará acceso directo a los madereros hacia la región, dando como resultado una mayor explotación de las comunidades indígenas locales y amenazando a los grupos no contactados.
Nativos Cashinahua y un árbol caído de caoba en el río Curanja.
El Proyecto Fortalecimiento Purús
En septiembre del 2007, en directa colaboración con la Intendencia de Áreas Naturales Protegidas y las Federaciones Indígenas locales, Río Redondo comenzó a implementar un proyecto para mejorar significativamente el estado de conservación del Alto Purús. El proyecto busca fortalecer la protección del parque y la reserva comunal, las reservas adyacentes para indígenas no contactados, y las tierras tituladas de las comunidades indígenas cercanas. Adicionalmente, al implementar una serie de acciones de capacitación, educación ambiental, y desarrollo sostenible, trabajamos directamente involucrando a la población local en los esfuerzos de conservación para conservar los recursos naturales y mejorar su nivel de vida.
Mujeres Asheninka en el río Yurua
Publicaciones y Documentos
La carrera por los últimos árboles de caoba: Extracción ilegal y el Parque Nacional Alto Purús.
Chris Fagan y Diego Shoobridge